Historia

Antes de la fundación del reino de reinos conocido como Innarin, la tierra que lo albergaría solo era una vasta extensión separada por una gran cordillera, llamada Tyranos, y habitada por diferentes pueblos con naturalezas mayormente alineadas hacia el bien. Entre esos pueblos se encontraban  enanos,  elfos y  humanos, y en menor población por  medianos y gnomos.

 

Las zonas no civilizadas del reino siempre han sido el feudo de monstruos, criaturas salvajes y otras pequeñas sociedades que viven al margen de las normas geoestratégicas que sí han aceptado los pueblos anteriormente mencionados. Por este motivo, siempre hay que tener cuidado cuando se viaja por Innarin, ya que esta tierra nunca dejó de ser salvaje.

 

Varios siglos después de la fundación de Innarin, este se vió atacado de manera salvaje por una fuerza arrolladora proveniente del norte que a duras penas pudo atajar. Los enemigos eran mucho más numerosos. Después de una dura guerra entre las fuerzas del mal y los pueblos de Innarin que duró varias décadas, los innarianos se vieron obligados a retroceder y replegarse a las zonas más seguras de su reino. Muchas lágrimas de tristeza y dolor se derramaron en aquellos tiempos, pues hermosos parajes, importantes edificaciones y muchos aliados quedaron irremediablemente atrás, completamente a merced del enemigo.

 

Lejos de darse por vencidos pero a la vez sabiéndose incapaces de conseguir una victoria aplastante se ocultaron entre salvajes bosques, cordilleras escarpadas y peligrosos mares. Varios siglos pasaron y las fronteras seguían aguantando, más aún, elfos, enanos, humanos y otros pueblos siguieron mejorando sus defensas naturales combinando diferentes aptitudes de cada pueblo. Después de todo la resiliencia se convirtió en el símbolo de Innarin.

 

El pueblo más recio del reino sin duda es el enano, sin su trabajo incansable e impecable nada de lo que se conoce ahora como Innarin sería igual. Probablemente sin tener en cuenta a los drow, el pueblo enano es el que más ha perdido desde el inicio de la guerra, ya que incluso las ciudades que ahora son su hogar no son ni la mitad de lo que habían sido en tiempos de paz. Protegen férreamente los pasos inferiores de las cordilleras al norte y oeste, mientras que abastecen al resto con la artesanía más resistente y los guerreros más entregados a la causa.

 

Aunque se cree que los elfos, son el pueblo menos comprometido con el reino entre los tres grandes, todo cambió tras la pérdida de sus hermanos oscuros en la gran guerra y juraron que aquella sería su última derrota. Los elfos sílbanos se ocuparon de la protección de la zona sur, mimetizándose con la parte más salvaje del bosque, mientras que los altos elfos, usaron todo su conocimiento para crear una isla en medio del mar que sería el epicentro de una tormenta ingobernable, que hacía prácticamente imposible la navegación y otorgaría una defensa total en el este.

 

Los más numerosos y los que más han luchado por la unión del reino son los humanos, antes de la gran guerra ya abogaban por unir todas las razas bajo una única bandera. Lideraron la defensa de Innarin bajo el mando de Rey de reyes, fueron los primeros en ver que solo una retirada salvaguardaría la vida de los innarianos. En la actualidad, defienden las zonas elevadas de las cordilleras y vigilan todo el reino gracias a su movilidad aérea y su buena relación con los demás pueblos.