Despertar de la luz en un mar de sombras
Un viento salvaje parece que golpea tu rostro con violencia, intentas cerrar los ojos para resguardarlos pero no surge ningún efecto. Un paisaje homogéneo vibra delante de ti, nubes y más nubes grises obstaculizan tu visión, pero las dejas atrás a gran velocidad. Tu voluntad no controla tus acciones, como si tu cuerpo estuviese controlado por otro o como si tu alma se hubiese despegado de él y viajase en dirección sud-este.
Lentamente vas ascendiendo, las nubes cada vez son más y más compactas, oscureciendo tu entorno, dejando todos tus sentidos completamente inservibles, cada segundo se hace largo y angustioso, pues la inseguridad de no saber lo que hay delante te atormenta y te acongoja. Cuando tu voluntad parecía haberse desvanecido, cuando tus ojos no eran capaces de discernir la realidad, cuando tu única esperanza era encontrar un pequeña luz que te indicase el camino…
¡La oscuridad se rompió desde dentro!
Ahora eran aquellas tinieblas las que se retorcían y se escondían, huyendo de manera cobarde a algún sitio lejos de la luz que emergia de ti y finalmente quedaron atrás. Todo era vibrante, aunque frio y salvaje, pero tus sentidos habían vuelto, aunque seguías sin poder controlar tu movimiento. Ahora eras capaz de sentir el calor del sol, el frio aire arremolinado y desde la cima más alta de todo aquella imponente estructura esperarías, contemplando aquel reino que ahora llamaban Innarin. Aquella hermosa visión te atrapó lentamente, relajando tus músculos y destensando tus nervios, hasta quedarte completamente dormido.
Vuelves a abrir tus ojos, esta vez sin dificultad. Mueves las manos para encontrar tu rostro y lo consigues, estás donde recuerdas haberte quedado dormido, antes de haber soñado aquel viaje entre sombras. Pero no todo era exactamente igual, tus ojos estaban despiertos y relucían como nunca antes lo habían hecho.
«Un rumor… algo oculto que parece querer ser visto, justo cuando la oscuridad parece más opaca e impenetrable un débil haz de luz toma forma y fuerza»

3 Comentarios
Lianne
Máster, dime que esto no lo has hecho porque nuestras tiradas fueron demasiado buenas y quieres matarnos para que nos hagamos otra ficha. ¡Piedaaaad! 🙁
Master
Lianne, todo depende de vuestro comportamiento, muy muy muy probablemente vuestras fichas serán nerfeadas, para mi disfrute y vuestro sufrimiento. Recuerdos y aprovisionaros correctamente o Innarin acabará con los más débiles.
Aigor
No temáis, Lianne. No importa cuán dura sea la batalla, sin importar nuestra armadura, nuestro poder o quien sea nuestro enemigo, lucharemos hasta el final. No dejaremos que la oscuridad termine con la paz que hemos creado con nuestra sangre.